El drama que comenzó en el set de filmación de It Ends With Us se trasladará definitivamente a las cortes de Manhattan. Esta semana, Blake Lively y Justin Baldoni se vieron las caras en un juzgado federal con el objetivo de alcanzar un acuerdo que evitara el juicio; sin embargo, tras una extenuante jornada de mediación obligatoria, las partes se retiraron sin éxito. Mientras Lively abandonó el recinto con un semblante serio, Baldoni fue captado sonriendo al dirigirse a su vehículo, una imagen que contrasta con la tensión de un litigio que ya suma un año de acusaciones cruzadas y que ha sacudido los cimientos de la industria cinematográfica.
La disputa legal escaló cuando Lively demandó a Baldoni por acoso sexual, señalando comportamientos inapropiados durante el rodaje del drama de 2024. Por su parte, el director y su productora, Wayfarer Studios, respondieron con una contrademanda dirigida no solo a la actriz, sino también a su esposo, Ryan Reynolds, bajo los cargos de difamación y extorsión. Según la defensa de Baldoni, existió una campaña coordinada para destruir su reputación profesional luego de que la actriz manifestara sus quejas sobre el trato recibido en el set, un conflicto que ha puesto bajo la lupa las dinámicas de poder y género en las altas esferas de Hollywood.
Con la fecha del juicio fijada para el próximo 18 de mayo, el caso promete convertirse en un desfile de celebridades debido a la extensa red de contactos e influencias de los involucrados. En los documentos judiciales presentados por el equipo de Lively, figuran nombres de la talla de Taylor Swift, Gigi Hadid, Emily Blunt y Hugh Jackman como posibles testigos o personas con información relevante sobre el caso. Esta lista, que incluye desde estrellas de la música hasta figuras de las redes sociales, asegura que el proceso legal no solo definirá el futuro de los protagonistas, sino que mantendrá la atención del mundo del espectáculo sobre cada testimonio que se presente en el estrado.