El anuncio de un documental que busca explorar las facetas más íntimas y desconocidas de Joan Sebastian ha reabierto viejas heridas en el mundo del espectáculo. José Manuel Figueroa, hijo del legendario cantautor, manifestó su intención de dedicar un espacio especial a las relaciones sentimentales de su padre, lo que de inmediato puso el foco sobre Arleth Terán. Sin embargo, la actriz no tardó en manifestar su total desinterés por formar parte de esta producción, asegurando que no le preocupa si su nombre es utilizado con o sin su autorización, pues considera que cada quien es libre de ganarse la vida como prefiera, siempre y cuando no se cuente con su colaboración directa.
Con una actitud tajante frente a los medios, Terán descartó cualquier intención de narrar su historia personal junto al intérprete de "Tatuajes" y lanzó una crítica irónica sobre la magnitud de la lista de mujeres que pretendían incluir en el filme. La actriz, quien recientemente se integró al elenco de la obra teatral El amante infiel, prefirió centrar la atención en su presente profesional y en su propia imagen, definiéndose como una mujer que despierta pasiones naturales de las que no se siente responsable. Este rechazo se suma a la controversia histórica que rodea aquel romance, el cual marcó un punto de quiebre en la vida pública del cantante.
En medio de este resurgimiento mediático, el periodista Juan José "Pepillo" Origel volvió a expresar su arrepentimiento por haber sido quien, hace tres décadas, reveló la infidelidad de Sebastian hacia su entonces esposa, Maribel Guardia. Durante una reciente emisión televisiva, Origel calificó aquel episodio como una imprudencia que cambió el rumbo de varias vidas, recordando que el anuncio en vivo provocó una crisis inmediata en el matrimonio de la costarricense. Mientras el documental sigue en marcha, la postura de las protagonistas deja claro que el tiempo no ha borrado por completo la incomodidad de uno de los triángulos amorosos más recordados de la televisión mexicana.