En un giro inesperado para sus seguidores, Enrique Guzmán ha pasado de ser un férreo detractor del reguetón a declarar su admiración por Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny. El intérprete de "La plaga" confesó que su percepción cambió radicalmente tras presenciar el espectáculo del intermedio del Super Bowl, donde quedó cautivado por el mensaje de identidad latina que el "Conejo Malo" proyectó frente a figuras de poder como Donald Trump. Guzmán admitió que, aunque anteriormente criticaba las letras del género, la estrategia y el orgullo con el que el joven artista representó a la comunidad hispana en un escenario tan imponente lo dejaron gratamente sorprendido.
Este reconocimiento público coincidió con el concierto que Guzmán ofreció en el Teatro Metropólitan junto a la legendaria Angélica María, como parte de su gira de despedida. Ambos artistas explicaron con sinceridad que el título de la gira responde a una realidad inevitable: debido a sus avanzadas edades y compromisos individuales, es poco probable que vuelvan a compartir un escenario en el futuro. Angélica María, fiel a su estilo profesional, enfatizó que prefiere retirarse antes de que su rendimiento físico cause pesar en el público, marcando una etapa de cierre con la elegancia que siempre la ha caracterizado tras décadas de trayectoria.
Mientras se despiden de este formato conjunto, los dos iconos ya tienen la mirada puesta en nuevos horizontes. La "Novia de México" planea un proyecto junto a su hija, Angélica Vale, mientras que Enrique Guzmán reveló con humor que prepara una colaboración con José Luis Rodríguez "El Puma". Con el sarcasmo que le es propio, el cantante bromeó sobre las condiciones de salud de ambos, asegurando que su unión será única debido a los desafíos médicos que ambos han superado. Así, entre la aceptación de las nuevas corrientes musicales y la planificación de sus últimos actos profesionales, estas figuras de la época de oro del rock mexicano reafirman su vigencia.