Lo que prometía ser un encuentro histórico entre dos grandes de la televisión, Laura Flores y Laura Zapata, se desmoronó en el último minuto. A pesar de haber mostrado un entusiasmo absoluto desde finales del año pasado, Flores sorprendió a los ejecutivos al negarse a firmar el contrato justo cuando se disponían a grabar los promocionales de la sexta edición del reality. Según trascendió, la actriz intentó negociar permisos especiales para entrar y salir de la casa debido a otros compromisos laborales, una petición que choca frontalmente con el concepto de aislamiento total que define al programa, lo que resultó en su salida definitiva del proyecto.
Este movimiento no solo dejó un vacío en la alineación estelar del show, sino que podría haber enfriado seriamente la relación profesional de la tamaulipeca con la cadena. Fuentes internas aseguran que su negativa de último momento no fue bien recibida por los altos mandos, quienes ya contemplaban su perfil para futuras producciones de ficción. Con una trayectoria impecable que abarca desde clásicos de la pantalla hasta su reciente etapa como conductora, el prestigio de Flores no fue suficiente para evitar que, por ahora, su nombre sea puesto en pausa para otros proyectos importantes, dejando en el aire cuándo volverá a encabezar un horario estelar.