La industria del entretenimiento se prepara para uno de los proyectos más ambiciosos de la década: Porto Rico, el debut cinematográfico de Residente como director. En este drama histórico, Benito Martínez Ocasio —Bad Bunny— asumirá su primer papel protagónico en la gran pantalla, alejándose de los roles secundarios para liderar una narrativa con profunda carga social. La cinta se presenta como un "western caribeño" inspirado en hechos reales, diseñado para explorar las raíces coloniales de la isla y cuestionar la identidad de su pueblo desde una perspectiva crítica y honesta.
El proyecto cuenta con una alineación de estrellas internacionales que respalda la magnitud de la apuesta. Además de contar con figuras como Viggo Mortensen, Edward Norton y Javier Bardem en el reparto, la producción cuenta con el sello de calidad de Alejandro González Iñárritu como productor ejecutivo. El guion, coescrito por Residente junto al oscarizado Alexander Dinelaris, pretende confrontar las versiones oficiales de la historia estadounidense sobre Puerto Rico, buscando, en palabras de Norton, sacar a la luz las sombras que subyacen bajo los ideales tradicionales.
Para Bad Bunny, este filme representa la culminación de un proceso de transición hacia el cine, tras haber dominado las listas de reproducción globales y obtenido el Grammy a Mejor Álbum del Año con un disco en español. Con Porto Rico, el artista puertorriqueño no solo busca demostrar su rango actoral, sino también participar en una obra que René Pérez Joglar describe como una reafirmación cultural necesaria. El rodaje de esta épica caribeña promete colocar la historia de la isla en el centro de la conversación cinematográfica mundial, fusionando el activismo con el arte del séptimo arte.