El pasado fin de semana, la ciudad de Veracruz fue escenario de un nuevo episodio de confrontación cultural protagonizado por Yeri Mua. Durante su presentación musical, la creadora de contenido convertida en reguetonera fue captada en video consumiendo sustancias prohibidas a la vista de efectivos de la Marina que custodiaban el evento. Lejos de ofrecer una disculpa ante la viralización de las imágenes, la artista utilizó sus plataformas digitales para reafirmar su postura, lanzando una serie de recomendaciones a sus seguidores que oscilaron entre la salud mental y el consumo de drogas, instándolos a romper con el conservadurismo y a vivir sin restricciones personales ni sociales.
Esta actitud provocó una reacción inmediata y severa por parte de Eduardo Verástegui, quien ha intensificado su presencia crítica en redes sociales contra diversas figuras del entretenimiento. El productor calificó las acciones de la veracruzana como una propagación de "veneno" para la juventud mexicana, señalando que su espectáculo está cargado de vulgaridad y promoción de vicios. Verástegui fue más allá al exigir que se le prohíba a la influencer realizar nuevos conciertos hasta que pase por un proceso de rehabilitación, subrayando que el haber ignorado la presencia de las fuerzas federales representa una violación directa a la ley que no debe quedar impune.