El esquema educativo de la familia Kardashian-West ha dado un giro radical. Kim Kardashian tomó la determinación de educar a su hija mayor, North, en casa, con el fin de brindarle un entorno que se adapte a su creciente perfil artístico. Según fuentes cercanas a la familia, el sistema escolar privado tradicional no lograba satisfacer la marcada individualidad de la joven, quien a su corta edad ya muestra un fuerte interés por la música, el diseño y los negocios. Esta nueva modalidad busca equilibrar la formación académica rigurosa con la libertad necesaria para que North explore sus talentos creativos de manera práctica y profesional.
Ante las críticas recibidas por el estilo de vida de su hija, Kim defendió su postura en una reciente entrevista, asegurando que, aunque permite que North se exprese a través de tatuajes falsos, piercings y tintes de cabello, existen reglas estrictas en el hogar. La fundadora de SKIMS aclaró que no busca ser "la mejor amiga" de su hija, sino proteger su esencia, señalando que el gusto de la menor por los cambios de imagen no es una rebeldía reciente, sino una característica que posee desde el preescolar. Para la empresaria, este cambio escolar es una herramienta de cuidado y una plataforma para que North sea quien realmente es sin las limitaciones de un aula convencional.
El movimiento educativo parece ser el preludio de un lanzamiento comercial inminente. El pasado 16 de febrero, Kardashian presentó solicitudes para registrar la marca “NOR11”, la cual abarcaría desde líneas de ropa y joyería hasta productos de cosmética y relojes. Este trámite legal sugiere que la educación en casa no solo tiene un fin pedagógico, sino también estratégico, permitiendo que la joven de 12 años se involucre directamente en la creación de su propio imperio empresarial. Así, North West se prepara para consolidarse como una figura de peso en la industria, respaldada por un sistema de enseñanza diseñado a su medida.