Eduardo España ha alzado la voz contra una de las tendencias más polémicas de la industria del entretenimiento actual: la incursión masiva de figuras de redes sociales en las puestas en escena. Durante un encuentro con jóvenes estudiantes de artes, el histrión manifestó su tristeza al observar cómo los recintos se llenan para ver a creadores de contenido que carecen de la formación necesaria para sostener una narrativa dramática. Para España, el teatro es un arte exigente que requiere disciplina constante, y advirtió que tener millones de visualizaciones en plataformas digitales no otorga automáticamente la capacidad de interpretar una historia sobre el escenario.
Aunque el comediante aclaró que no se opone al éxito de quienes tienen un talento real para evolucionar hacia la actuación, cuestionó duramente a los productores que utilizan a los influencers meramente como una herramienta publicitaria. El actor enfatizó que la preparación es un proceso que nunca termina y que el público también tiene una cuota de responsabilidad en este fenómeno al consumir espectáculos basados en la fama efímera. Esta postura cobra especial relevancia tras sus recientes declaraciones sobre la importancia de dignificar el oficio actoral frente a las nuevas dinámicas de consumo digital.
Estas reflexiones surgen en un momento personal complejo para el actor, quien recientemente se desvinculó de la gira "Enrollados" debido a presuntas irregularidades administrativas de la empresa organizadora. A pesar de los rumores que sugerían un distanciamiento con sus antiguos compañeros de "Otro Rollo", como Adal Ramones o Yordi Rosado, España desmintió cualquier conflicto personal con el elenco original. El artista aseguró que su relación con ellos se mantiene en excelentes términos y que su salida del proyecto fue una decisión profesional ajena a cualquier rencilla interna.