La leyenda del acordeón, Ramón Ayala, enfrenta uno de los momentos más complicados de su carrera tras la interposición de una demanda en Texas que involucra directamente a su hijo y mánager, Ramón Ayala Jr. El recurso legal, presentado por un empleado que permanece bajo el anonimato bajo el pseudónimo de "John Doe", alega que durante las giras de 2024 y 2025 se suscitaron episodios de abuso sexual, agresiones físicas y humillaciones a bordo del autobús del grupo. La defensa del demandante exige una compensación de 25 millones de dólares por daños morales y psicológicos, señalando al músico por "contratación negligente" y falta de supervisión sobre su personal.
De acuerdo con las declaraciones de la abogada del fotógrafo afectado, el entorno laboral se convirtió en un espacio de vulnerabilidad donde presuntamente se cometieron actos no consentidos y abusos de autoridad frente a otros integrantes de la agrupación. Entre los señalamientos más específicos, el documento judicial detalla que el hijo del artista habría retenido a la víctima contra su voluntad, mientras el resto de los presentes omitió intervenir. Esta situación ha escalado rápidamente en los tribunales estadounidenses, poniendo bajo la lupa la dinámica interna de una de las instituciones más respetadas de la música norteña.
Ante la gravedad de los cargos, Ramón Ayala emitió un comunicado oficial este 18 de febrero donde calificó la demanda como un intento de "sacar ventaja" y manchar un legado construido con esfuerzo y sacrificio. El intérprete de "Tragos amargos" manifestó que, aunque respeta la libertad de expresión, le duele que se utilice para buscar remuneraciones económicas a costa de su reputación. Por recomendación de su equipo legal, el artista evitará dar entrevistas detalladas por el momento, limitándose a confiar en que las autoridades texanas esclarecerán la situación con apego a la verdad.