Majo Aguilar vive uno de los momentos más dulces de su carrera y su vida personal. Tras alzarse con dos galardones en la edición 38 de Premio Lo Nuestro el pasado 19 de febrero —superando incluso a su prima Ángela Aguilar en una de las ternas—, la intérprete de regional mexicano confirmó su relación sentimental con Diego Rangel, mejor conocido como Diego Bacter. El integrante de la icónica banda tapatía Porter fue el encargado de hacer público el romance a través de un romántico posteo en Instagram, donde, bajo el lema "Celebrar a la Majia", compartió fotografías tipo Polaroid que capturan la complicidad y el sentido del humor de la nueva pareja.
Este anuncio oficial llega meses después de que Majo confirmara, en julio de 2025, el fin de su noviazgo de tres años con Gil Cerezo, vocalista de Kinky. En su momento, la nieta de Flor Silvestre enfatizó que la ruptura se dio en términos de profundo respeto y admiración mutua. Ahora, la unión entre la heredera de la dinastía Aguilar y el multinstrumentista de la escena alternativa representa un cruce fascinante entre el mariachi tradicional y el rock experimental, géneros que ambos lideran con éxito en sus respectivos ámbitos.
Diego Bacter no solo es el bajista y sintetista de Porter desde hace dos décadas, sino también un reconocido productor y comunicólogo que ha ayudado a moldear el sonido del rock mexicano contemporáneo. Por su parte, Majo sigue cosechando triunfos con éxitos como "No voy a llorar" y "Amor ilegal", demostrando que su talento brilla con luz propia más allá del apellido. Con esta nueva relación, la pareja se posiciona como una de las favoritas del público, fusionando dos mundos musicales que, aunque parecen distantes, han encontrado una armonía perfecta.