El panorama musical de Monterrey atraviesa una jornada de luto tras confirmarse el fallecimiento de Gus Montalvo, figura central de la banda Phases y un referente indiscutible del sonido del norte del país. Montalvo, quien padecía una enfermedad contra la cual batalló con entereza, deja un vacío profundo en una generación que creció escuchando "Yo la veo", pieza que se consolidó como un estandarte del rock en español bajo su autoría y voz. Más allá de los éxitos comerciales, el músico destacó por una técnica depurada que amalgamaba con naturalidad el funk y el blues, transformando cada presentación en una narrativa sonora cargada de maestría.
Su legado no solo se construyó en los grandes festivales, sino también en la cercanía de los clubes y espacios íntimos donde su guitarra siempre fue la protagonista. El respeto que cosechó entre sus pares quedó manifestado en octubre de 2025, cuando el mítico Café Iguana albergó un concierto solidario donde integrantes de bandas emblemáticas como Kinky, Jumbo y El Gran Silencio se reunieron para apoyarlo. Aquella noche, a pesar de su delicado estado de salud, Montalvo subió al escenario para demostrar que su conexión con la música y sus colegas trascendía cualquier adversidad física.
La comunidad artística ha reaccionado con una ola de mensajes que resaltan la calidad humana y profesional del guitarrista, a quien muchos consideran un mentor silencioso. Personalidades como Homero Ontiveros de Inspector y Toy Selecta destacaron su perfil bajo y su visión vanguardista, recordando incluso sus aportaciones clave en producciones de Control Machete. Por su parte, Jonaz de Plastilina Mosh se sumó a las despedidas de un hombre que, con su partida, cierra un capítulo fundamental de la avanzada regia, dejando tras de sí una estela de acordes que seguirán resonando en la identidad cultural de la ciudad.