Poncho de Nigris ha encendido las alarmas sobre su seguridad personal al solicitar la intervención inmediata de las autoridades de Morelos y de instancias federales. A través de un comunicado oficial, el presentador reveló que la reciente liberación de un individuo señalado por delitos graves ha reactivado un riesgo real que acecha a su entorno cercano. De Nigris vinculó esta situación con un proceso penal del pasado que no solo marcó su vida, sino que fracturó de forma irreparable sus vínculos familiares, impidiéndole durante años ejercer la paternidad de su hija mayor, Ivanna.
El origen de este conflicto se remonta a un mediático caso de secuestro ocurrido en 2011, donde se vio involucrada su ex suegra, Juanita Ernestina Sánchez, alias "La Tía", señalada como líder de una organización criminal. Aunque la madre de su hija fue deslindada de responsabilidades tras años de incertidumbre, la sombra de aquel evento, que incluyó el rapto del esposo de la cantante Gloria Trevi, sigue persiguiendo al influencer. Según relató anteriormente, esta red delictiva provocó que su hija fuera trasladada a Estados Unidos, manteniéndolos alejados por un largo periodo mientras se ejecutaban las capturas y extradiciones correspondientes.
Ante las nuevas amenazas recibidas, el equipo legal del empresario ya documenta el caso para ampliar las denuncias necesarias ante las autoridades ministeriales. De Nigris enfatizó que no busca confrontaciones directas, sino garantizar el derecho constitucional a la protección que el Estado debe brindar a cualquier ciudadano en riesgo. Por razones de seguridad, el regiomontano informó que mantendrá bajo estricta reserva sus rutinas y ubicaciones, limitando cualquier comunicación futura a los canales oficiales para evitar exponer a terceros en medio de esta delicada situación.