El espíritu de la época de oro del espectáculo nocturno mexicano regresó con fuerza al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris para rendir un tributo a María Victoria. Desde tempranas horas de la tarde, cientos de seguidores, en su mayoría adultos mayores que crecieron con su voz, se congregaron a las puertas del recinto para asegurar un lugar en esta función especial. Organizado por la compañía Delirio Tropical y respaldado por la Secretaría de Cultura local, el evento logró capturar la esencia de los años setenta, transformando el escenario en un despliegue de plumas y elegancia que evocó los mejores años del teatro de revista.
La velada inició puntualmente con una atmósfera de celebración que se intensificó cuando los acordes de temas clásicos como "Venganza" y "Así" llenaron la sala, acompañados por coreografías que honraron la estética que hizo famosa a la homenajeada. Uno de los momentos más aplaudidos de la jornada fue la participación del ballet Los Flash Dancers, veteranos del Teatro Blanquita, quienes inyectaron dinamismo al programa con una interpretación de "Tengo ganas de un beso". Entre el público, la presencia de Teté, hija de la cantante, y otros familiares directos, añadió un matiz emotivo a la recepción de los constantes aplausos que funcionaron como un regalo colectivo por el cumpleaños de la artista.
El cierre de la ceremonia estuvo a cargo de figuras de gran peso en la escena musical contemporánea, quienes aportaron su estilo personal a los éxitos inmortales de María Victoria. Paco de María conmovió a los asistentes con su versión de "Mil besos", preparando el terreno para la aparición final de Susana Zabaleta, quien clausuró el homenaje interpretando el emblemático tema "Cuidadito, cuidadito". Al concluir, los organizadores subrayaron la importancia de mantener vivas estas iniciativas gratuitas que no solo celebran un legado artístico individual, sino que rescatan una parte fundamental de la identidad cultural y la vida nocturna de la Ciudad de México.