"Las comparaciones son inevitables", reconoció del Río en entrevista con MILENIO. Aunque la sombra de producciones anteriores, como la estadounidense con Steve Carell, es evidente, aseguró que el proyecto busca su propia identidad.
Destacó que no importó la fama ni las redes sociales: "buscaban al actor perfecto para cada papel".
La química entre ambos, aseguró, surgió con naturalidad. La improvisación, especialmente por parte de Fernando Bonilla como el jefe Jerónimo Ponce III, mantendrá el espíritu incómodo y espontáneo de la serie original.
"Estamos construyendo algo nuevo, con raíces en lo clásico, pero con sabor mexicano", concluyó del Río.