Netflix dio a conocer los primeros integrantes del elenco de su ambiciosa apuesta live action basada en Scooby-Doo, una serie que funcionará como precuela del clásico animado y que promete reinventar los orígenes de Mystery Inc.. El anuncio pone fin a meses de especulación y marca el arranque formal de un proyecto nostálgico que busca modernizar la franquicia sin perder su esencia detectivesca.
El reparto confirmado incluye a Mckenna Grace como Daphne, Tanner Hagen como Shaggy, Abby Ryder Fortson como Velma y Maxwell Jenkins como Fred. Todos ellos interpretarán versiones juveniles de los icónicos personajes, alineándose con el enfoque de historia de origen que planea desarrollar la plataforma.
Uno de los aspectos que más ha entusiasmado a los fans es el regreso de Frank Welker, la voz histórica de Scooby-Doo desde 1969, quien nuevamente dará vida al perro parlanchín. Aunque el personaje será una mezcla de efectos visuales y captura de movimiento, Welker aportará la característica voz que ha definido al personaje durante décadas.
La serie, compuesta por ocho episodios, explorará cómo se conocieron los miembros del equipo antes de convertirse en los famosos investigadores de lo paranormal. Según fuentes cercanas al proyecto citadas por Variety, la trama tendrá un tono más narrativo y emocional, alejándose del formato episódico tradicional para apostar por una historia serializada que profundice en las relaciones personales y los misterios que los unen.
Detrás de cámaras estará Greg Berlanti, reconocido productor responsable de universos televisivos como el Arrowverse, lo que sugiere una estructura más cinematográfica y un desarrollo de personajes más detallado. La producción está programada para comenzar a finales de abril de 2026 en Atlanta, Georgia, y concluir en septiembre del mismo año.
Aunque Netflix aún no ha anunciado una fecha oficial de estreno, se espera que la serie llegue a la plataforma durante el verano de 2027. Esta nueva versión forma parte de la estrategia de la compañía por revitalizar franquicias clásicas con enfoques contemporáneos, apostando por una narrativa más profunda y visualmente innovadora.
Desde su debut en 1969, Scooby-Doo se ha consolidado como una de las franquicias más duraderas de la animación estadounidense, con múltiples series, películas animadas, adaptaciones live action y productos derivados. Ahora, con este nuevo capítulo, Netflix busca honrar ese legado mientras lo proyecta hacia una nueva generación de espectadores.