La cantante española Rosalía se encuentra en medio de una intensa polémica tras sus recientes declaraciones en el pódcast de Mariana Enríquez, donde defendió la posibilidad de separar la obra de un artista de su conducta personal, citando el caso de Pablo Picasso. Sus palabras reavivaron el debate sobre las acusaciones de violencia de género en contra del pintor y generaron críticas por lo que muchos consideran una contradicción con su postura feminista previa.
Usuarios en redes sociales señalaron que, en fechas simbólicas como el Día Internacional de la Mujer, Rosalía ha mostrado un fuerte respaldo al empoderamiento femenino, lo que contrasta, según sus detractores, con su postura respecto a figuras históricas con antecedentes de abuso. Este doble estándar ha sido ampliamente cuestionado, especialmente por sectores feministas que exigen coherencia en el discurso público.
La controversia se extendió más allá de sus palabras sobre Picasso. La creadora de contenido conocida como 'Melacaramela' difundió un video en X (antes Twitter) y TikTok en el que acusa a la artista de ser 'cómplice' del conflicto en Palestina debido a sus colaboraciones comerciales con marcas internacionales como Dior, New Balance y Calvin Klein. En el clip, la influencer argumenta que estas empresas tienen vínculos con intereses sionistas, lo que, según ella, contradice cualquier postura de activismo social que Rosalía haya mostrado en el pasado.
'A mi Rosalía no me engaña. ES CARA DE TRES EMPRESAS SIONISTAS GIGANTES. Está de tibia porque quiere más plata cuando ya tiene 50 millones de dólares en patrimonio', escribió un usuario en redes, resumiendo el sentir de muchos que consideran que su silencio actual es una postura cómoda ante temas geopolíticos sensibles.
La gira mundial Lux, que recientemente inició, ha colocado a la artista nuevamente bajo el foco mediático, pero esta vez no solo por su música, sino por las decisiones que toma fuera del escenario. Mientras algunos defienden su derecho a colaborar con marcas globales sin asumir responsabilidades políticas directas, otros insisten en que las figuras con influencia global tienen una responsabilidad ética en sus alianzas comerciales.
Hasta el momento, Rosalía no ha emitido una declaración oficial sobre los señalamientos. No obstante, la discusión continúa ganando fuerza en plataformas digitales, reflejando una tendencia creciente: el escrutinio no solo sobre lo que dicen las celebridades, sino sobre con quiénes se alían y qué valores representan sus decisiones económicas.