La mexicana Fátima Bosch, participante del certamen Miss Universo 2025, reveló haber sido objeto de críticas y burlas durante su estancia en Tailandia, donde fue tildada como 'Miss Hambre 2025' por disfrutar abundantemente de las comidas ofrecidas en las actividades oficiales del concurso.
En una reciente entrevista, la tabasqueña compartió que, pese al cariño generalizado recibido en el país asiático, hubo un sector de la audiencia local que la señaló negativamente por su actitud ante la comida. 'Simplemente comí como se debe comer: con alegría y gratitud', afirmó Bosch, quien aseguró que nunca dejó de lado una alimentación balanceada ni su rutina de ejercicio.
El apodo, difundido en redes sociales y entre ciertos círculos del evento, surgió tras notar que la representante de México no rechazaba las porciones servidas en cada reunión protocolaria, lo cual, según explicó, es parte de la cultura de agradecimiento y respeto hacia los anfitriones. No obstante, en ese contexto, su comportamiento fue malinterpretado.
Bosch también hizo referencia a tensiones previas con el director del certamen, Nawat Itsaragrisil, aunque evitó profundizar en el tema. En cambio, destacó su postura frente a los estándares de belleza restrictivos: 'Mientras me sienta bien, activa y saludable, no voy a permitir que nadie me haga sentir mal por comer'.
Sus declaraciones generaron una ola de respaldo en redes sociales, donde usuarios celebraron su autenticidad y rechazo a la presión social sobre los cuerpos femeninos. #MissHambre2025 y #FatimaBosch se volvieron tendencia, con miles expresando su solidaridad ante lo que califican como 'una crítica cruel basada en dobles estándares'.
Fátima cerró su reflexión con un mensaje contundente: 'Quiero que las nuevas generaciones coman sin culpa, se miren al espejo con amor y no cambien quiénes son por complacer opiniones ajenas'. Su postura ha sido aplaudida como un paso significativo en la normalización de la relación sana con la alimentación dentro del mundo de la belleza internacional.