La exestrella de reality Kelly Osbourne reveló este lunes que su hijo Sidney, de tres años, padece conjuntivitis, conocida comúnmente como ojo rosado, en medio de la confirmación de su separación de su prometido Sid Wilson, DJ de la banda Slipknot.
Osbourne, de 41 años, compartió una imagen en sus historias de Instagram en la que aparece junto a su pequeño y al peluquero no binario Kiinicki, quien ha sido descrito como un apoyo emocional clave tras el fallecimiento de su padre, el legendario músico Ozzy Osbourne, en julio de 2025. En la foto, los tres llevan pañales en la cabeza como parte de una actividad para entretener al niño. "El pequeño tiene conjuntivitis, así que lo estamos entreteniendo. ¡Gracias a Dios ya se siente mejor!", escribió.
La conjuntivitis es una inflamación de la membrana transparente que recubre el párpado y el globo ocular, generalmente causada por una infección viral, según indica la Clínica Mayo.
Este anuncio se produce tras la revelación de que Osbourne y Wilson han cancelado su compromiso, apenas siete meses después de que él le propusiera matrimonio durante el último concierto de Black Sabbath en Birmingham, un evento íntimo al que asistió toda la familia Osbourne, incluido Ozzy.
Fuentes cercanas a la pareja indicaron al Daily Mail que la relación enfrentaba dificultades desde hace tiempo. "Kelly ha tenido un proceso de duelo muy difícil. Tras la pérdida de su padre, todo ha sido un reto emocional", señaló un informante. "Intentaron que funcionara, especialmente por su hijo, pero al final decidieron que separarse era lo mejor".
El pequeño Sidney, nacido en 2022, lleva el nombre de su padre. La pareja, que se conoció cuando Slipknot participó en Ozzfest, vivía junto en una granja en Iowa. A principios de marzo, Osbourne publicó en Instagram un mensaje críptico que anticipaba la ruptura: "Hay una crueldad especial en herir a alguien que ya está pasando por algo profundamente doloroso".
Desde la muerte de Ozzy, Kelly ha sido blanco de críticas en redes sociales por su apariencia física, a lo que respondió asegurando que atraviesa "uno de los periodos más difíciles de su vida" y que se siente "deshumanizada" por quienes la atacan. Pese a todo, fuentes confirman que mantiene su sobriedad y se enfoca en su bienestar y el de su hijo.
Osbourne fue vista por última vez con Wilson en los Premios Grammy de febrero. Desde entonces, solo ha aparecido en público acompañada de amigos o de su madre, Sharon Osbourne.