La mujer acusada de abrir fuego contra la mansión de Rihanna en Beverly Hills, Ivanna Lisette Ortiz, de 35 años, podría ser despojada de su licencia profesional como patóloga del habla incluso si es liberada bajo fianza, revelaron documentos legales obtenidos por TMZ.
Ortiz fue acusada formalmente de un cargo de intento de homicidio, diez cargos de asalto con arma de fuego semiautomática y tres de disparar contra una vivienda habitada, según anunció el fiscal de distrito de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, el 10 de marzo. De ser declarada culpable, enfrenta hasta cadena perpetua.
El ataque ocurrió a principios de mes mientras Rihanna, de 38 años, su pareja A$AP Rocky (Rakim Mayers), sus tres hijos —RZA, de tres; Riot, de dos; y Rocki, de cinco meses—, su madre y dos empleados se encontraban en la propiedad. También resultó afectada una vivienda vecina donde había dos personas más.
Aunque no hubo heridos, las autoridades confirmaron que los proyectiles impactaron en dos estructuras de la propiedad de la cantante, incluido un remolque tipo airstream donde se encontraban Rihanna y Rocky. Un funcionario de seguridad indicó al Los Angeles Times que ambos "fácilmente podrían haber sido alcanzados".
Ortiz, originaria de Florida y con licencia vigente en California hasta junio de 2027, obtuvo su certificación como patóloga del habla en abril de 2016. Un miembro del consejo regulador del gremio ha iniciado gestiones para impedir que ejerza si es liberada, argumentando riesgo para la seguridad pública.
La jueza Theresa McGonigle fijó la fianza en 1.875.000 dólares y ordenó a Ortiz mantenerse alejada de Rihanna y A$AP Rocky, así como entregar todas sus armas. El motivo del ataque aún no ha sido esclarecido, aunque la investigación continúa bajo cargo de la División de Robos-Homicidios de la Policía de Los Ángeles (LAPD).
Ortiz publicó en redes sociales mensajes hostiles hacia la cantante, incluidos videos en los que hablaba sobre su muerte y la acusaba de hacer comentarios negativos sobre ella, sin que exista evidencia de relación entre ambas. Asimismo, registra antecedentes penales en Florida por violencia doméstica, conducción imprudente y violación de condiciones de libertad condicional.
Ortiz tiene prevista su próxima audiencia judicial este miércoles. Mientras tanto, las autoridades evalúan medidas adicionales para garantizar la seguridad de las víctimas y la integridad del proceso legal.