El guardia de seguridad Pascal Duvier, de 53 años, ha roto su silencio tras el polémico incidente ocurrido el 21 de marzo en un hotel de lujo en São Paulo, Brasil, donde la hija de Jude Law, Ada Law, de 11 años, quedó profundamente afectada tras un enfrentamiento con el hombre durante el desayuno.
Duvier, quien fue identificado como la figura central del altercado, publicó un comunicado en Instagram en el que afirmó: "Asumo total responsabilidad por las interacciones del 21 de marzo. Estaba en el hotel en representación de otra persona y no formaba parte del equipo de seguridad personal de Chappell Roan".
"Las acciones que tomé no fueron en nombre de Chappell Roan, su equipo de seguridad, su manejo ni ninguna otra persona", aclaró Duvier, agregando que su intervención se basó en "información obtenida del hotel, eventos previos que había observado y el alto riesgo de seguridad en el lugar".
El guardia, conocido por haber trabajado anteriormente para Kim Kardashian antes de ser despedido tras el robo que sufrió la empresaria en París en 2016, aseguró que su interacción con la madre de Ada, Catherine Harding, fue "calmada y con buenas intenciones", aunque admitió que el resultado del encuentro fue "lamentable".
El incidente ocurrió cuando Ada, acompañada de su madre y su padrastro, el futbolista brasileño Jorginho Frello, se encontraba desayunando en el mismo hotel donde se hospedaba la ganadora del Grammy, Chappell Roan. Según relató Jorginho en una publicación de Instagram, la niña simplemente miró dos veces hacia la mesa de Roan para confirmar si era ella, sin acercarse ni molestar.
Fue entonces cuando Duvier se acercó a la familia y confrontó a madre e hija con un tono que Harding describió como "muy agresivo", llegando a decir que la niña estaba "mal educada" y amenazando con presentar una queja formal ante la administración del hotel. El episodio dejó a Ada "extremadamente afectada" y en llanto, según sus familiares.
Harding, en un mensaje posterior, reconoció que Roan ha negado haber ordenado la intervención, pero cuestionó la responsabilidad de las celebridades sobre quienes actúan en su nombre: "¿Lo habría hecho si no tuviera su autoridad? No lo sé. Si actuó por su cuenta, entonces hay un gran problema, porque está representándola de una manera que ella no desea".
La representante de Chappell Roan reiteró que la cantante "no tenía conocimiento alguno" del encuentro y que "no dio instrucciones a su equipo de seguridad ni a ninguna otra persona para interactuar con la familia".
Como consecuencia del escándalo, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Cavaliere, anunció la prohibición de presentaciones de Roan en la ciudad. Además, circuló un video no relacionado que muestra a la cantante interactuando con fans, lo que ha intensificado el debate público sobre su conducta y la de su entorno.
El caso ha generado una fuerte discusión sobre los límites de la seguridad privada, el trato a menores y la responsabilidad de las figuras públicas frente a quienes actúan bajo su nombre, aunque no estén directamente empleados por ellas.