La cantante Britney Spears, de 44 años, está tomando medidas legales contra su exguardaespaldas, Thomas Bunbury, a quien acusa de haber hackeado sus dispositivos personales y su cuenta de iCloud sin autorización. Su abogado envió una carta de cese y desistimiento al hombre el mes pasado, según informó TMZ.
Spears alega que Bunbury violó leyes estatales y federales al acceder a su información privada tras ser despedido en agosto por presuntamente incumplir su acuerdo de confidencialidad (NDA) al comunicarse con fanáticos y medios. Se reporta que el acceso no autorizado ocurrió después de su despido, momento en el cual la artista habría sido bloqueada de varias de sus cuentas en múltiples ocasiones.
Como parte de la exigencia legal, Spears solicitó que Bunbury elimine cualquier copia de fotos, archivos o documentos obtenidos y que revele si compartió dicha información con terceros.
El caso se intensifica tras el reciente arresto de Spears el 4 de marzo en Newbury Park, California, por sospecha de conducción bajo los efectos del alcohol y drogas. Fue vista por primera vez en público el domingo, haciendo compras en Malibu Country Mart y visitando una tienda Starbucks, luciendo una larga gabardina marrón y lentes oscuros.
Antes del arresto, Spears publicó en Instagram un video preocupante en el que aparecía desarreglada, bailando en su mansión de Thousand Oaks, incluso con un incidente de desnudo parcial. Horas después de su liberación de la cárcel del condado de Ventura, eliminó completamente su perfil en la red social.
Las autoridades aún esperan los resultados de pruebas químicas adicionales y mantienen una investigación activa. La fiscalía del condado de Ventura no ha anunciado si presentará cargos. Se ha programado una audiencia judicial para el 4 de mayo, en la que Spears deberá estar presente.
Un representante de la cantante calificó el incidente como "completamente inexcusable" y señaló que será un punto de inflexión para que Spears busque ayuda. "Esperamos que este sea el primer paso hacia un cambio necesario en la vida de Britney", indicó. Sus dos hijos, Sean (20) y Jayden (19), pasarán tiempo con ella durante su proceso de recuperación.
Fuentes cercanas al equipo de Spears revelaron a US Weekly que existe una creciente preocupación por su bienestar, especialmente debido al tiempo que pasa sola en casa, lo que podría estar contribuyendo a decisiones riesgosas como el consumo de alcohol. Su entorno busca implementar un plan integral que incluya rehabilitación o un programa especializado para apoyar su salud mental y física.