La reconocida actriz y cantante mexicana Laura Flores ha abierto su corazón al reconocer que enfrenta con fuerza emocional el síndrome del nido vacío, tras la partida de sus cuatro hijos, quienes han emprendido caminos independientes. En una sincera entrevista con el programa De primera mano, Flores admitió que la ausencia cotidiana de sus hijos ha generado en ella una profunda sensación de soledad, que ha aprendido a manejar con apoyo terapéutico y el cariño incondicional de sus mascotas.
"Me llené de perros y gatos, es el sustituto que tengo, ya me traje a México a todos mis perros", confesó la artista, quien ha convertido a sus animales en pilares fundamentales de su bienestar emocional. Además, destacó la importancia de la terapia psicológica en su proceso de adaptación: "Estoy contenta porque estoy entendiendo este síndrome del nido vacío que me costó mucho trabajo, no ha sido fácil, pero son procesos que uno tiene que vivir y asumirlo".
Flores, madre de María, Patricio, Alejandro y su hija menor adoptiva, expresó su profundo orgullo por el rumbo académico y profesional que han tomado sus hijos. María es ingeniera civil; Patricio estudia ingeniería mecánica con beca universitaria; Alejandro planea cursar negocios y luego especializarse en gastronomía; y su hija menor ya fue aceptada en una universidad para estudiar ingeniería espacial, con una beca del 75%. "No sé a quién salieron, pero a mí no", bromeó.
A pesar de no haber concluido una carrera universitaria, Flores enfatizó que siempre priorizó la educación de sus hijos, alentándolos a construir sus propios caminos fuera del mundo del espectáculo. "El orgullo mayor para cualquier padre o madre es ver que tus hijos se realicen en algo que los hace felices y que estudien", afirmó.
Con una actitud agradecida y esperanzadora, Laura Flores asegura que, aunque extraña la convivencia diaria con sus hijos, encuentra serenidad en el presente y confianza en el futuro, gracias al equilibrio que le brindan sus terapias y la compañía de sus mascotas.