El lujoso penthouse de Tom Cruise en Clearwater, Florida, valorado en 9.58 millones de dólares, enfrenta consecuencias legales tras acumular gravámenes por más de 770,000 dólares por trabajos no pagados derivados de una ambiciosa remodelación de 3 millones de dólares iniciada en 2018.
Según documentos del condado de Pinellas y una investigación del Daily Mail, al menos seis gravámenes de construcción fueron presentados contra propiedades del actor en el edificio SkyView, incluyendo su dúplex en los pisos noveno y décimo. Estos documentos legales, conocidos como mechanic's liens, permiten a contratistas exigir el pago por servicios o materiales no cubiertos, e incluso forzar la venta del inmueble si no se resuelve la deuda.
Uno de los casos más recientes involucra a Five Arrows Inc., empresa con sede en Tampa, que presentó un gravamen por 44,240 dólares por un trabajo de pintura valorado originalmente en 261,326 dólares, completado en enero de 2021. Hasta la fecha, este gravamen permanece activo, según registros públicos.
"A veces, si hay una disputa sobre la calidad del trabajo, el propietario se niega a pagar y el proveedor presenta un gravamen", explicó Darren K. Proulx, asesor financiero especializado en bienes raíces. "Esto no necesariamente indica mala fe del propietario, sino posibles diferencias sobre el estándar del servicio".
La propiedad, ubicada a escasos pasos del Edificio Flag de la Iglesia de la Cienciología —sede mundial de la organización—, fue adquirida por Cruise en 2017. Tras la compra, el actor contrató a empresas de élite para personalizar el interior, entre ellas Mortensen Woodwork Inc. y Craftsmanship Installations Inc., especializadas en acabados de alta gama.
Mortensen Woodwork, responsable de proyectos como la sede de Coca-Cola en Atlanta, facturó más de 1.5 millones de dólares, pero solo recibió un pago parcial, dejando una deuda inicial de 508,021 dólares. Asimismo, Craftsmanship Installations reclamó 41,065 dólares por trabajos no cubiertos. Ambas empresas presentaron gravámenes que, tras acuerdos posteriores, fueron retirados.
En 2022, Mortensen completó un proyecto adicional de 250,000 dólares, del cual solo se pagaron 150,000, lo que generó otro gravamen temporal. Aunque la mayoría de las disputas se han resuelto, la persistencia del gravamen de Five Arrows Inc. podría complicar una futura venta del inmueble.
El penthouse, que incluye terraza con alberca, bar, hidromasaje infinito y solárium, ganó notoriedad durante su construcción cuando un barista local, Clay Irwin, filtró imágenes del interior en redes sociales. Cruise no respondió a las solicitudes de comentario de este medio, al igual que The Valcourt Group, empresa matriz de Five Arrows Inc.
El caso pone en evidencia los riesgos financieros y legales que incluso las celebridades enfrentan cuando se retrasan pagos en proyectos de alto costo, especialmente en un mercado donde los derechos de los contratistas están protegidos por ley.