El 28 de marzo de 2026 la vida del influencer brasileño Apolo dos Santos llegó a su fin en un violento episodio que tuvo lugar en la ciudad de Paiçandu, estado de Paraná. Con 28 años y una comunidad de más de 57 mil seguidores en Instagram, el joven había logrado transformar su trayectoria a través de las redes sociales, pero una visita a la casa de su exnovio desencadenó una cadena de hechos que culminó en su muerte.
Según los informes de la Policía Militar y los medios locales Toledo News y Metrópoles, Apolo llegó en motocicleta a la residencia de su ex pareja y, tras iniciar una discusión física, el exnovio se refugió en un baño. El influencer, decidido a continuar el enfrentamiento, derribó la puerta del baño, lo que provocó la intervención de una tercera persona: el abuelo de 81 años que habitaba la vivienda.
El anciano, diagnosticado con enfermedad de Alzheimer, sacó un arma de fuego y disparó contra Apolo, impactándole en el pecho. El influencer intentó huir, pero colapsó en el jardín delantero de la casa. Los servicios de emergencia llegaron al lugar, pero el joven fue declarado muerto en el sitio.
El presunto autor del disparo huyó del lugar, pero fue detenido poco después en una carretera cercana y trasladado a la Policía Civil de Maringá bajo cargos de homicidio. La condición de Alzheimer del abuelo introduce un elemento complejo al proceso judicial, que podría influir en la determinación de responsabilidad penal.
El caso ha generado un intenso debate en Brasil sobre la violencia doméstica, la responsabilidad de personas con deterioro cognitivo y la seguridad de los creadores de contenido en situaciones de conflicto personal.