En una entrevista exclusiva para The Times UK, la cantante y compositora británica Lola Young abrió su historia más vulnerable al admitir que el colapso sufrido en el escenario del festival All Thing Go en Nueva York, el 27 de septiembre de 2025, fue consecuencia directa de una adicción prolongada al alcohol y a la cocaína.
Durante la presentación de su canción "Conceited", Young perdió el equilibrio y cayó hacia atrás, obligando a la interrupción inmediata del show. El incidente, captado por varios asistentes y difundido en redes sociales, generó una ola de preocupación entre sus seguidores y el público presente.
Tras el episodio, la artista confirmó que había sido internada en un centro integral especializado en adicciones y salud mental. Allí, retomó sus sesiones de Alcohólicos Anónimos y recibió tratamiento para su diagnóstico de esquizofrenia y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). "Fue un llamado de atención", declaró Young, añadiendo que la decisión de cancelar su gira fue "lo correcto" para preservar su bienestar.
Desde entonces, la cantante ha iniciado un regreso progresivo a los escenarios, optando por conciertos íntimos y privados en un teatro de Nueva York que le permiten compaginar sus presentaciones con la continuidad de sus terapias. Su canción "Messy", que se viralizó en TikTok y la llevó a una nominación en los Grammy 2026, sigue resonando como testimonio de su lucha y resiliencia.
Young subrayó que, aunque prefiere mantener en reserva la mayoría de los detalles de su proceso, su testimonio busca inspirar a otras personas que enfrentan adicciones y problemas de salud mental: "Siempre es posible volver a empezar, pedir ayuda y apostar por una versión más sana de uno mismo".