Violeta Isfel sorprendió al público al afirmar que sus padres “deberían estar en la cárcel”. La actriz explicó que su distanciamiento con la familia biológica no fue repentino, sino el resultado de un proceso largo en el que intentó ayudarles sin éxito, llegando incluso a brindarles apoyo económico y proponer terapia familiar.
En la entrevista emitida por el programa de radio Todo para la mujer, Isfel señaló que sus padres se negaron a buscar ayuda profesional, lo que marcó el punto de quiebre y la llevó a priorizar su bienestar emocional. “Ambos deberían estar presos, los dos”, declaró, sin ofrecer detalles específicos por motivos legales y personales.
La actriz recordó que, desde su juventud, enfrentó un entorno familiar complicado: su padre padecía alcoholismo y los conflictos eran constantes, lo que la obligó a independizarse tempranamente. Aun así, reconoce los aspectos positivos que recibió de sus progenitores y mantiene sentimientos de cariño, aunque insiste en que la ruptura es definitiva.
En declaraciones anteriores, como la entrevista de 2024 con De Primera Mano, Isfel reiteró que su distancia también responde a la necesidad de no verse afectada por posibles problemas legales de sus padres. Aseguró que, de llegar a enfrentar procesos judiciales, no intervendría, pues cada persona debe asumir las consecuencias de sus actos.
Hasta la fecha, la actriz no ha revelado la identidad de sus padres, quienes no son figuras públicas, y no se han confirmado los supuestos delitos que motivarían sus palabras. Las especulaciones en redes sociales continúan, pero la información verificable se limita a las propias declaraciones de Isfel sobre su decisión de alejarse y priorizar su salud mental.
Actualmente, Violeta Isfel mantiene contacto solo con algunos miembros de su familia extendida; el vínculo con sus padres y su hermano permanece completamente roto.