La actriz Grettell Valdez anunció que ha superado la fase más crítica de su enfermedad y ha retomado sus actividades profesionales después de una amputación parcial del dedo pulgar izquierdo, consecuencia de un cáncer que se originó a raíz de una infección viral adquirida durante una manicura.
El proceso comenzó en 2018, cuando una supuesta verruga en el pulgar resultó ser una lesión cancerígena. Tras la detección, los médicos realizaron una primera cirugía y colocaron un implante. Cinco años después, la enfermedad reapareció, obligando a una segunda intervención que implicó la extirpación de parte de la uña y de la huella dactilar, acompañada de tratamiento láser y quimioterapia localizada.
En 2026, el equipo médico determinó que la única medida para evitar la metástasis era la amputación parcial del segmento afectado, seguida de quimioterapia y un trasplante de tejido que devolvió la funcionalidad y la apariencia del dedo, describiéndolo como “como nuevo”. Desde entonces, Valdez se somete a revisiones médicas cada seis meses y declara estar “saludable y agradecida”.
Además de la lucha contra el cáncer, la actriz confesó haber sufrido una complicación reciente al automedicarse por una infección respiratoria, lo que agravó su estado y la llevó a enfatizar la importancia de buscar atención médica profesional.
Con la enfermedad bajo control, Grettell Valdez ha regresado a los sets de televisión, reafirmando su compromiso con la actuación y sirviendo de ejemplo sobre la detección temprana y la disciplina en el tratamiento de afecciones graves.