El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su red social Truth Social para lanzar un ataque directo contra el músico Bruce Springsteen y exhortar a los seguidores del movimiento MAGA a boicotear sus conciertos. La petición surge después de que Springsteen, en el concierto inaugural de su gira “Land of Hope and Dreams” en Minneapolis, calificara al gobierno actual de “corrupto, incompetente, racista e imprudente” y llamara a defender la democracia.
Durante el espectáculo, el “Jefe” no solo interpretó sus clásicos, sino que también dedicó varios minutos a un discurso político que incluyó críticas a la política migratoria y a las recientes decisiones sociales de la administración. Sus declaraciones, que rápidamente se viralizaron, formaron parte de la narrativa de la gira, centrada en la esperanza y la resiliencia del pueblo estadounidense.
En respuesta, Trump publicó en Truth Social que Springsteen es un “perdedor total”, que sus shows son “carísimos y de baja calidad” y que sus seguidores deberían “ahorrar su dinero”. Además, Trump reiteró el término “síndrome de delirio anti‑Trump” para desacreditar al artista.
A pesar del llamado al boicot, la gira “Land of Hope and Dreams” no ha registrado disminución en la asistencia. Los conciertos continúan con alta demanda y la polémica parece haber incrementado la cobertura mediática, sin afectar el calendario previsto.
Springsteen, conocido por su postura crítica y su defensa de los derechos civiles, ha mantenido su discurso desde el escenario, mientras que la administración de Trump sigue utilizando la retórica de confrontación para movilizar a su base.
El conflicto subraya la creciente intersección entre la música y la política en EE. UU., donde los artistas y los líderes políticos utilizan sus plataformas para influir en la opinión pública y en la participación ciudadana.