Britney Spears ingresó a un centro de rehabilitación en Estados Unidos, según confirmó TMZ y fuentes cercanas a la artista. La decisión, tomada de manera voluntaria, se dio después de varios días de recomendación por parte de su entorno, quienes consideraron que la intérprete había "tocado fondo".
Los antecedentes de consumo de sustancias y alcohol de la cantante, incluidos episodios con Adderall, fueron citados como parte del contexto que motivó su ingreso. Se menciona que, en viajes a México, la artista habría buscado abastecerse de dicho medicamento.
El ingreso al programa se produce en medio de un proceso judicial por una acusación de conducción bajo los efectos del alcohol en el condado de Ventura, California, ocurrido el 4 de marzo de 2026. Según el Departamento del Sheriff, Spears fue arrestada a las 3:03 a.m. y liberada a las 6:07 a.m. del mismo día. Fuentes cercanas indican que la cantante consideró que iniciar tratamiento podría ser "estratégicamente favorable" ante el juez.
El entorno familiar de la artista, incluidos sus hijos, ha expresado su apoyo al paso hacia la rehabilitación. Un representante de Spears declaró a Us Weekly que el incidente fue "lamentable" y que la cantante cumplirá con los procedimientos legales, esperando que este sea "el primer paso para un cambio tan esperado en su vida".
El programa de rehabilitación tendría una duración inicial indefinida; en casos similares, los tratamientos suelen extenderse alrededor de 30 días, aunque se contempla la posibilidad de una estancia más prolongada para lograr una recuperación integral.
Este no es el primer ingreso de Britney Spears a centros de rehabilitación; en etapas anteriores de su carrera, la cantante había participado en varios programas, algunos de los cuales abandonó tras pocos días. Hasta el momento, no se ha emitido una declaración pública directa de la propia artista o de sus representantes sobre el proceso actual.