La actriz Nadia Farès, de 57 años, falleció este viernes en el Hospital Pitié‑Salpêtrière después de haber sido encontrada inconsciente en la piscina de un club privado parisino el domingo pasado. Según informaron sus hijas, la causa del colapso fue un “incidente cardiaco”.
Farès, nacida en 1968 en Marrakech y criada en Niza, se trasladó a París para seguir una carrera artística. Debutó en el cine a principios de los noventa y alcanzó reconocimiento internacional con la película Los ríos de color púrpura (2000), que le abrió las puertas del mercado global.
La actriz había anunciado que en septiembre de 2026 iniciaría la producción de su primer largometraje como guionista y directora, proyecto que ahora queda suspendido. En una entrevista con la revista francesa Gala en enero, reveló haber sido operada en 2007 por un aneurisma cerebral.
La familia de Farès ha solicitado “respeto y discreción” durante el duelo. Las autoridades abren una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento, aunque hasta el momento no se ha detectado ninguna infracción.
Con una trayectoria que incluye colaboraciones con directores como Alexandre Arcady, Claude Lelouch y Bernie Bonvoisin, y una etapa en Estados Unidos junto al productor Steve Chasman, con quien tuvo a sus dos hijas, Nadia Farès deja un legado artístico que trasciende fronteras.