En la segunda noche del festival, Sabrina Carpenter abrió su concierto con los acordes de “Vogue” y, tras la introducción, apareció la icónica Madonna, confirmando los rumores que circulaban desde la jornada anterior.
La artista estadounidense, que debutó en Coachella hace veinte años, describió su regreso como “el cierre de un ciclo”. Durante su breve discurso, invitó al público a mantener la armonía y recordó que la música es el espacio donde se dejan a un lado las diferencias.
Madonna y Carpenter interpretaron juntas una versión de “Vogue”, en la que la primera estrofa fue cantada por la propia Madonna y la segunda por la joven intérprete. El punto álgido del espectáculo llegó cuando un coro gospel de mujeres entonó “Like a Prayer”; Madonna inició la canción y cedió la segunda parte a Carpenter.
El regreso de Madonna coincidió con el anuncio del lanzamiento de “Confessions on the Dance Floor Part II”, lo que reforzó la sensación de cierre de ciclo que la artista expresó: “Veinte años después, con las mismas botas y el mismo corsé… es como cerrar un ciclo”.
El momento se viralizó en redes sociales, donde los usuarios celebraron la inesperada colaboración y la nostalgia de revivir una de las presentaciones más recordadas del festival.
El concierto de Sabrina Carpenter superó al de la jornada anterior, destacándose por cambios de vestuario, la llegada al escenario en un Cadillac convertible y la inclusión de la canción inédita “Vogue”.