Poncho de Nigris, ex‑concursante de La Casa de los Famosos y socio fundador de Ring Royale, volvió a ser el centro de la controversia al publicar en X una captura del contrato que la modelo Karely Ruiz firmó con la promotora de boxeo. En dicho documento se establece que la atleta no podrá competir en ningún evento similar al de Ring Royale durante un periodo de seis meses posteriores a su última pelea.
La polémica surgió después de que la organización del espectáculo Supernova anunciara oficialmente la participación de Ruiz como sustituta de Lupita Villalobos para enfrentar a Kim Shantal. En respuesta, la modelo declaró en redes sociales: “No soy esclava de nadie, a él no le debo nada”. Nigris, que había insinuado previamente que cualquier inclusión de Karely debía pasar por él, acusó a la modelo de haber negociado “a escondidas” con los organizadores de Supernova, sin respetar las cláusulas contractuales vigentes.
En su mensaje, el conductor aclaró que no forma parte del equipo de trabajo de Karely Ruiz y que su único interés es “profesional”, basado en el compromiso adquirido en la contratación previa con Ring Royale. Según Nigris, la cláusula de “cobertura geográfica” impide que la modelo participe en otro “giro de competencia” –es decir, en cualquier evento de boxeo– durante los seis meses siguientes a su última pelea bajo el sello de Ring Royale.
El empresario también señaló que no ha recibido ningún ingreso económico por la aparición de Ruiz en Supernova, desmintiendo rumores de que habría cobrado por la gestión. Aseguró que, al no aplicar sanciones ni cobrar penalizaciones, su intención ha sido siempre “sumar” al proyecto y respaldar el talento que recientemente colaboró con Ring Royale.
La situación pone de relieve la complejidad de los contratos en el mundo del entretenimiento y el deporte, donde la falta de coordinación entre promotores, talentos y sus representantes puede derivar en disputas públicas que afectan la imagen de los involucrados.