El pasado miércoles 6 de mayo, el director guadalajarense Guillermo del Toro recibió el máximo galardón del British Film Institute (BFI), el BFI Fellowship, en una cena oficial en Londres. La entrega, realizada por la actriz Cate Blanchett, se enmarca dentro del Premio BFI Chair’s Fellowship 2026 y consolida al cineasta como una figura líder del cine global.
En su discurso de agradecimiento, del Toro subrayó su origen mexicano y la influencia que la cultura británica ha tenido en su trayectoria. “Nací en México, geográfica, espiritual y físicamente, pero con los años mi alma ha pertenecido a muchas partes del mundo, incluida Inglaterra, y el Reino Unido me ha dado muchísimo”, declaró. El director también elogió al BFI por proteger no solo el cine británico, sino el cine como forma de arte, describiéndolo como “un faro cultural en una época en la que se nos dice que la cultura no es importante”.
Cate Blanchett, quien entregó el premio y ha colaborado con del Toro en obras como Pinocho y El callejón de las almas perdidas, lo describió como un creador capaz de combinar lo salvaje y lo bello, recordándonos “por qué debemos luchar y qué debemos preservar: el amor, la belleza, la vida del espíritu y el toque de la mano humana”. Por su parte, Jay Hunt, presidenta del BFI, lo calificó como un referente de excelencia creativa, señalando que “la fantasía puede interrogar la historia, el terror denunciar injusticias y los monstruos iluminar lo que significa ser humano”.
La Embajada de México en el Reino Unido felicitó al cineasta a través de sus redes sociales, resaltando que el reconocimiento coincide con el relanzamiento de Cronos por parte del BFI, lo que evidencia la relevancia de la obra de del Toro desde sus inicios. La representación diplomática afirmó que el premio “reafirma el rol de México como una potencia cultural creativa con impacto internacional”.
Del Toro concluyó su intervención recordando que nunca ha realizado una película por la que no estuviera dispuesto a morir y que el cine se sustenta en imágenes, belleza y fe, valores que, según él, el BFI protege y promueve.