La mañana del domingo, la estrella de Gal Gadot en el Hollywood Walk of Fame fue hallada severamente vandalizada. Pintas y carteles cubrieron la placa con consignas como "Baby Killer" y "Israeli snipers target children", vinculando a la actriz con las operaciones militares israelíes en Gaza.
El acto se inscribe en un contexto de creciente tensión global por la guerra en la Franja de Gaza, donde según el Ministerio de Salud palestino se registran más de 72,600 fallecidos y 172,000 heridos. Activistas de todo el mundo han intensificado sus críticas a la administración de Benjamín Netanyahu, exigiendo un cese al fuego inmediato.
Hollywood se ha convertido en un espejo del conflicto: figuras como Mark Ruffalo, Javier Bardem, Emma Stone, Bella Hadid y Jenna Ortega han alzado la voz a favor de Palestina, mientras que Gal Gadot, exmilitar israelí y defensora pública de su país, se ha mantenido firme en su postura patriótica. Su posición la ha colocado en el centro de la polémica, convirtiéndola en blanco de protestas tanto en redes sociales como en la calle.
El equipo de mantenimiento del Paseo de la Fama inició de inmediato la limpieza de la placa, pero el mensaje de los manifestantes quedó claro: el apoyo incondicional a Israel tiene un costo de imagen que ni siquiera la "Mujer Maravilla" puede eludir en 2026.