En una rueda de prensa celebrada el 19 de mayo de 2026, Imelda Tuñón confirmó que, aunque no abandonará por completo el pop, iniciará una etapa de exploración sonora en el género regional mexicano. La decisión llega en el punto álgido de una serie de conflictos legales que la artista mantiene con el cantante José Manuel Figueroa.
"Estoy retomando mi carrera, estoy dando un giro, estoy viendo para dónde voy… siempre he sido de pop, entonces ahorita me estoy cambiando a otro género", declaró Tuñón ante los medios, subrayando que el cambio forma parte de una transformación profesional y personal.
Paralelamente, Figueroa ha anunciado que emprenderá acciones legales contra la intérprete tras sus acusaciones de abuso contra su hijo, Julián Figueroa. La cantante respondió que su equipo jurídico ya está a cargo del caso y que evitará profundizar en detalles para no entorpecer el proceso judicial. "Daño moral no da la cárcel, no. Fuera de eso no tengo nada más que decir", afirmó con firmeza.
Tuñón también señaló que cuenta con protección legal, dado que existen varias demandas en su contra relacionadas con violencia contra mujeres. "Estoy obviamente protegida… sí tengo protección, porque sí tienen bastantes demandas en contra, o sea, de violencia en contra de las mujeres", comentó sin entrar en mayores pormenores.
La artista dejó claro que mantendrá distancia pública de los asuntos judiciales y permitirá que sus abogados actúen conforme a derecho, advirtiendo que cualquier declaración adicional podría interferir con los procesos en curso.
En cuanto a su futuro musical, Imelda Tuñón aseguró que la incursión al regional mexicano busca relanzar su carrera y conectar con un público diferente, sin descartar futuros proyectos dentro del pop. "Estoy viendo para dónde voy", reiteró, mientras su equipo prepara el lanzamiento de nuevas canciones que combinarán ritmos tradicionales con su estilo vocal.
El anuncio ha generado un intenso debate en redes sociales y medios de comunicación, posicionando a Tuñón en el centro de la conversación del espectáculo mexicano, donde convergen la polémica legal y la expectativa por su próximo proyecto musical.