La empresaria y socialité Kim Kardashian volvió a ocupar los titulares tras la audiencia civil celebrada este lunes en el Tribunal de París, donde sus abogados solicitaron una indemnización simbólica de un euro por los daños y el trauma derivados del robo que sufrió en octubre de 2016.
El asalto, ocurrido durante la Semana de la Moda, dejó a la celebridad atada, amordazada y amenazada con armas de fuego mientras varios hombres armados y encapuchados se llevaban joyas valoradas en aproximadamente nueve millones de euros. Entre los objetos sustraídos se encontraba el anillo de compromiso de 19 quilates que Kanye West le regaló, estimado en cerca de cuatro millones de dólares.
En el proceso penal concluido en 2025, los acusados fueron condenados a penas reducidas por su avanzada edad y problemas de salud. El presunto cabecilla, Aoumar Aït Khedache, recibió tres años de prisión, pero evitó ingresar a la cárcel por su delicado estado.
Durante la audiencia civil, Kardashian relató que el episodio le provocó secuelas emocionales graves, obligándola a contratar vigilancia privada y a vivir con miedo constante. Aun así, su demanda se limita a una compensación simbólica, argumentando que el objetivo es “reconocer el daño moral” más que obtener una suma económica.
Otros involucrados en el caso también presentaron reclamaciones: la estilista que acompañaba a Kardashian solicitó una indemnización simbólica; el recepcionista del inmueble pidió 550,000 euros por estrés postraumático; y el hotel demandó 100,000 euros alegando daño a su reputación.
La resolución del proceso civil está prevista para el 15 de septiembre de 2026. La mayoría del botín nunca fue recuperado, salvo un collar que los asaltantes dejaron atrás durante la fuga.
Con información de Agencia EFE.