En el concierto reciente de Cristian Castro, el artista dejó sin respuesta a Pepillo Origel, conductor del programa de espectáculos Con permiso. Origel, quien estuvo cerca del escenario, declaró que el cantante “ni me peló, ni me volteó a ver, ni nada”. El conductor atribuyó el desdén a una supuesta falta de afinidad personal, asegurando que “seguramente le caigo gordo, sabrá Dios”.
Durante la emisión del programa, co‑conductora Martha Figueroa recordó una situación similar con Alejandro Fernández, “El Potrillo”, y ambas coincidieron en que la actitud de algunas celebridades resulta “fea”.
Origel también relató que el exfutbolista Zague recibió un trato distinto: “Le mandó con un amigo un ramo de rosas de gran tamaño, lo bajaron y lo sentaron más cerca”. Este contraste subrayó la percepción de favoritismo por parte del cantante.
En el transcurso del espectáculo, Cristian Castro dedicó unas palabras al público: “Quiero felicitar a todas las madres que están aquí, y a las chavitas enloquecidas”, en alusión al Día de las Madres. Sin embargo, el artista también confesó que mantiene “muchas diferencias” con su madre, la actriz Verónica Castro.
El episodio ha alimentado el debate en redes sociales y medios, donde se cuestiona la postura de Castro frente a colegas del medio y la posible repercusión en su imagen pública, a pesar de su reciente “nuevo aire” mediático que incluye liderar la banda de metal La Esfinge, participar como juez en el reality argentino Canta conmigo ahora y expresar admiración por el grupo surcoreano BTS.