Stephen Colbert cerró su última transmisión de The Late Show el jueves, después de 11 temporadas y más de 1 800 episodios, con la presencia estelar del legendario Paul McCartney y una serie de intervenciones cómicas de Bryan Cranston, Paul Rudd, Tim Meadows, Tig Notaro y Ryan Reynolds.
El monólogo de apertura, que Colbert describió como una “alegría” compartida con su equipo, se tornó cada vez más absurdo cuando los invitados fingieron molestarse por no ser los últimos en aparecer. En medio de la diversión, el presentador bromeó sobre un hipotético invitado papal y, tras la negativa del Papa León XIV, McCartney aceptó el puesto, provocando una ovación del público.
Durante la entrevista, McCartney recordó su llegada a EE. UU. en 1964, habló de su nuevo álbum y rememoró anécdotas de su infancia. La conversación se vio interrumpida por fallos técnicos que, según un segmento pregrabado, fueron causados por un “agujero de gusano interdimensional” explicado por el astrofísico Neil de Grasse Tyson. Jon Stewart, presente en el estudio, calificó el fenómeno como una metáfora.
La velada continuó con una interpretación relajada de “Jump Up” junto a Elvis Costello, Jon Batiste y Louis Cato, y culminó con una versión de “Hello, Goodbye” en la que participaron la banda de la casa y McCartney. Al final, la esposa de Colbert, Evie McGee Colbert, y el público invadieron el escenario mientras el presentador entregaba a McCartney el honor de apagar la luz del edificio, acto que, según la ficción del programa, provocó que el teatro se transformara en una bola de nieve.
El programa también contó con la aparición de Jon Stewart, David Letterman, Michael Keaton, Julia Louis‑Dreyfus, Steven Spielberg, David Byrne y Bruce Springsteen, entre otros. En un segmento de “Cuestionario” se le preguntó a Colbert sobre su sándwich favorito y si prefería manzanas o naranjas, con la participación de Mark Hamill, Martha Stewart, Ben Stiller y Robert De Niro.
La cancelación de The Late Show fue anunciada por CBS en el verano pasado bajo la excusa de “razones financieras”. Sin embargo, tanto el público como el propio Colbert han insinuado que la constante crítica del expresidente Donald Trump al programa pudo haber influido en la decisión, especialmente después de que la empresa matriz Paramount llegara a un acuerdo extrajudicial de 16 millones de dólares con Trump por una entrevista en 60 Minutes. Trump, por su parte, difundió un video generado por inteligencia artificial en el que interrumpe el monólogo de Colbert y lo arroja a un contenedor de basura.
CBS reemplazará el programa por Comics Unleashed, conducido por Byron Allen, quien prometió mantenerse alejado de la política. La despedida de Colbert se extendió unos 17 minutos más de lo habitual, dejando una huella imborrable en la televisión nocturna estadounidense.