En una entrevista reciente en el podcast de The New York Times, la actriz estadounidense Anne Hathaway reveló que vivió una década con una condición visual tan grave que, según ella, estuvo "legalmente ciega". La revelación, que ha generado gran revuelo entre sus seguidores, muestra una faceta poco conocida de la vida de la galardonada artista.
Hathaway explicó que, a lo largo de esos diez años, experimentó una visión borrosa y limitada que afectó su desempeño profesional y personal. A pesar de la gravedad del problema, la actriz continuó trabajando en proyectos de alto perfil como El Diario de la Princesa, Los Miserables y El Diablo viste de Prada, sin que el público estuviera al tanto de su condición.
La solución llegó cuando decidió someterse a una cirugía ocular. "Cuando recuperé la vista, fue como un milagro", afirmó Hathaway, señalando que la intervención no solo le devolvió la claridad visual, sino también una nueva perspectiva sobre su salud y su carrera.
El anuncio ha provocado una oleada de comentarios en redes sociales, donde los seguidores expresan sorpresa y admiración por la fortaleza de la actriz. "No puedo imaginar lo que debió ser trabajar con esa limitación y seguir brillando en la pantalla", escribió un usuario.
Con más de dos décadas de trayectoria, Anne Hathaway se ha consolidado como una de las figuras más versátiles del cine, cosechando premios como el Óscar, los Globos de Oro y los BAFTA. Además, es Embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres, lo que subraya su compromiso con causas sociales.
Esta revelación no solo humaniza a la estrella, sino que también abre una conversación sobre la importancia de la detección temprana y el tratamiento de problemas visuales, especialmente en profesiones que demandan una alta exposición pública.