Phil Collins, el icónico exintegrante de Genesis, anunció que, pese a una notable mejoría física en los últimos 18 meses, no participará musicalmente en la ceremonia de inducción al Rock & Roll Hall of Fame, donde será honrado como solista este año.
En una entrevista concedida a la BBC, el artista de 75 años explicó que, tras una serie de problemas de salud que incluyeron múltiples cirugías de rodilla, una infección por COVID-19, insuficiencia renal y la necesidad de asistencia para caminar, ahora se siente “más saludable que en mucho tiempo”. Sin embargo, consideró que “no puedes simplemente subirte al escenario; tienes que ensayar, y mi voz no está en condiciones para eso”.
Collins también reveló que cuenta con una enfermera a tiempo completo y que, aunque se retiró oficialmente de la batería en 2022, sigue activo en la composición. “Tengo muchas ideas de letras anotadas; hay material a medio hacer y algunas canciones terminadas que puedo desarrollar”, comentó.
El último álbum de estudio del cantante, Testify, se lanzó en 2002, y su retiro de los escenarios se consolidó tras los problemas físicos derivados de tocar la batería desde los cinco años, como explicó en un documental de 2024.
A pesar de rechazar la invitación para actuar en la ceremonia de noviembre, Collins no cerró la puerta a futuros proyectos musicales y mantiene su estudio personal como espacio creativo. Además, recientemente apareció en público durante la celebración del 50 aniversario de The King’s Trust en el Buckingham Palace, acompañada de su exesposa Jill Collins y en compañía de Rod Stewart y Penny Lancaster.