Bela Marcovich, hija del guitarrista, anunció en redes sociales que Alejandro sigue "delicado" y bajo vigilancia neurológica estrecha. El exintegrante de Caifanes permanece en coma desde el 19 de mayo, cuando sufrió complicaciones tras un accidente cerebrovascular (ACV) en su domicilio.
Los médicos describen el pronóstico como reservado. La familia indica que el artista está bajo supervisión especializada y que su evolución será monitoreada día a día.
La familia expresó su gratitud por las "muestras de cariño, oraciones y buenos deseos" recibidas de fans y colegas del rock mexicano, entre ellos Saúl Hernández, quien dedicó palabras de aliento durante un concierto en Guanajuato. Al mismo tiempo, advirtieron que personas ajenas al círculo familiar están intentando cobrar dinero bajo el pretexto de cubrir gastos médicos. "No hemos solicitado apoyo financiero y pedimos que ignoren cualquier solicitud de donación en nombre de Alejandro", enfatizó el comunicado.
Un accidente cerebrovascular ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe, provocando falta de oxígeno y posibles secuelas graves como debilidad muscular, pérdida de movilidad o parálisis. Existen dos tipos: isquémico (por coágulo) y hemorrágico (por ruptura de vaso).
Marcovich fue pieza clave en los discos más emblemáticos de Caifanes y, tras su salida de la banda, continuó como solista y colaboró con diversos artistas del rock mexicano. A pesar de diferencias creativas que llevaron a su separación, la relación con sus excompañeros se mantuvo cordial, como lo demuestra el mensaje de Saúl Hernández.
La familia seguirá informando sobre la evolución del artista y reitera su llamado a la comunidad para que no caiga en estafas relacionadas con supuestas donaciones.