El actor y concejal de Azcapotzalco, Carlos Bonavides, lanzó duras críticas contra TV Azteca, el conductor Brozo y el periodista Carlos Loret de Mola, calificándolos de "vendidos" y acusándolos de difundir noticias falsas en contra de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. En una rueda de prensa ante reporteros, Bonavides negó que el gobierno federal ejerza censura sobre medios críticos y respaldó las recientes declaraciones de la mandataria, quien señaló a la televisora de Ricardo Salinas Pliego como generadora de desinformación.
"Nuestra presidenta es un parteaguas histórico", afirmó Bonavides al medio Junket, añadiendo que la gestión de Sheinbaum debe ser respaldada "ante tanto chacal, ante tanto traidor, ante tanto ratero, ante tanto usurero como es el dueño de Televisión Azteca". Además, acusó a los periodistas mencionados de beneficiarse económicamente al atacar al gobierno federal.
Las declaraciones del actor se difundieron rápidamente en X (antes Twitter), generando una polarizada ola de reacciones. Usuarios críticos lo tacharon de parcial, recordando que Bonavides es simpatizante de la Cuarta Transformación y ocupa el cargo de concejal en Azcapotzalco, con un salario bruto de $35,348 pesos mensuales.
Ante los señalamientos de que su ingreso a los programas del Bienestar sería impropio, Bonavides explicó: "Yo solicité la ayuda porque la necesito, porque cada que me la dan me cae muy bien. La solicito porque todo mundo la ha solicitado, todo mundo. En todos los aspectos y los ambientes la han solicitado porque es un derecho constitucional".
El actor ya había sido protagonista de controversias en marzo de 2024, cuando defendió con vehemencia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, obra emblemática del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En esa ocasión, usuarios de X difundieron su contrato como concejal, lo que Bonavides justificó señalando que su función es supervisar el manejo de recursos municipales y que su sueldo incluye comisiones por la participación en juntas y auditorías.
En conclusión, la arremetida de Carlos Bonavides contra los medios y periodistas se inscribe dentro de un clima de confrontación entre el gobierno de Sheinbaum y sectores mediáticos críticos, mientras el actor defiende su derecho a participar en programas sociales y a percibir su salario como servidor público.