Según información publicada por The Hollywood Reporter, Tom Hardy habría permanecido durante extensos periodos dentro de su caravana mientras se grababa la segunda temporada de la serie MobLand en Reino Unido, provocando demoras que obligaron a miembros del elenco y del equipo técnico a esperar varias horas.
Entre los actores afectados se encuentran Pierce Brosnan y Helen Mirren, quienes forman parte del reparto principal. Un informante citó que Hardy se negaba a salir de su caravana, describiendo su conducta como una “demostración de poder” que constituyó, a su juicio, “un suicidio profesional”.
Un artículo de Puck News añadió que el actor intentó modificar diálogos y ofrecer comentarios al productor ejecutivo Jez Butterworth y al creador del proyecto Ronan Bennett, lo que habría generado diferencias creativas dentro del set.
Estas tensiones se suman a antecedentes de supuestas dificultades de Hardy en otras producciones. En 2024, el director George Miller recordó que el actor necesitó ser persuadido para abandonar su caravana durante la filmación de Mad Max: Fury Road. Asimismo, el actor Patrick Stewart describió a Hardy como una persona reservada que se aislaba en su caravana durante la producción de Star Trek: Nemesis.
Hasta el momento, Paramount+ no ha confirmado una tercera temporada de MobLand, y la productora no ha emitido declaraciones oficiales sobre la continuidad de Hardy en el proyecto. Sin embargo, algunos reportes indican que la producción podría reanudarse en septiembre, en caso de que se concrete una renovación.
Los representantes de Tom Hardy tampoco han respondido a los reportes sobre su comportamiento en el set de MobLand.