El influencer Naim Darrechi, detenido el 27 de mayo en un vuelo de Puerto Vallarta a la Ciudad de México bajo la acusación de portar un dispositivo para fumar cannabis, volvió a ocupar los titulares al publicar un video en el que afirma estar “cerca de Dios” y le exige a su ex‑novia, la cantante Yeri MUA, que detenga el acoso que, según él, ha generado una ola de críticas en redes sociales.
Tras su liberación la madrugada del 28 de mayo, Darrechi fue objeto de una campaña de culpabilización en línea que vinculó a Yeri MUA con la azafata que lo denunció. La cantante, originaria de Veracruz, negó cualquier participación y, en un primer comunicado, declaró: “No tengo ni siquiera tiempo para mí como para planear algo así”. Sin embargo, la presión mediática la llevó a publicar un video en el que admitía: “Sí, we, yo fui. Simón, yo fui”.
El intercambio se intensificó cuando la esposa del llamado “Bogueto” lanzó un mensaje en sus historias de Instagram, sin nombrar a la cantante, pero que muchos interpretaron como una crítica directa a Yeri MUA. En respuesta, Darrechi subió un video en el que, entre lágrimas, manifestó: “Estoy cerca de Dios, pido que se detenga el acoso y que la verdad salga a la luz”. El mensaje, que ya ha sido compartido por cientos de miles de usuarios, ha reavivado la discusión sobre la posible responsabilidad civil de la cantante.
Hasta el momento, Yeri MUA no ha emitido una nueva declaración oficial. Los expertos legales consultados por este medio indican que, de existir pruebas de difamación o calumnias, la parte afectada podría interponer una demanda por daño moral, aunque la carga de la prueba recaería en quien acusa.
Mientras tanto, la audiencia sigue dividida: algunos defienden a Darrechi como víctima de un proceso judicial injusto, mientras que otros consideran que la cantante ha sido objeto de una campaña de desinformación. Lo que es indiscutible es que el caso sigue evolucionando y que tanto la esfera judicial como la mediática mantendrán su atención en los próximos días.