La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí informó que la muerte de la creadora digital Paola Márquez, de 30 años, no presenta indicios de delito y que, según la investigación preliminar, se trata de un suicidio.
El cuerpo de la influencer fue encontrado sin vida el sábado 30 de mayo en el departamento que ocupaba en la calle Naranjos, colonia Virreyes, capital potosina. La autoridad, encabezada por la fiscal general María Manuela García Cázares, señaló que se realizó el levantamiento del cadáver y que las diligencias continúan en curso, aunque hasta el momento no se ha detectado evidencia de hechos delictivos.
Originaria de Huichihuayán, municipio de Huehuetlán, Márquez se había consolidado en TikTok e Instagram como una creadora de contenido de comedia y estilo de vida, combinando humor con mensajes sobre salud mental. En los últimos meses había publicado varios videos en los que hablaba abiertamente de su depresión, ansiedad y una reciente ruptura amorosa, lo que generó preocupación entre sus seguidores.
El padre de la fallecida, Hércules Márquez Balderas, difundió videos en los que Paola reconocía su lucha contra la depresión y la ansiedad. En 2023, una anécdota viral sobre su exnovio, trabajador de la CFE, había aumentado su notoriedad en redes sociales.
Tras el anuncio de la Fiscalía, la familia organizó una misa de cuerpo presente en la parroquia de Huichihuayán y, posteriormente, la sepultó en el panteón local. La muerte de la joven ha reavivado el debate sobre la salud mental de los creadores de contenido y la necesidad de identificar señales de alerta en plataformas digitales.