Rafael Inclán, con más de cinco décadas de trayectoria en cine, teatro y televisión, desmintió este lunes las versiones que lo colocaban en una supuesta bancarrota y en la necesidad de acudir a La Casa del Actor. El intérprete explicó que continúa recibiendo ingresos gracias a su contrato con la televisora y que mantiene una agenda activa en el teatro, lo que le permite conservar estabilidad económica.
Los rumores surgieron después de que su amigo, el actor José Luis Cordero “Pocholo”, hablara públicamente sobre presuntas dificultades financieras y una etapa de depresión del veterano. Asimismo, se difundieron informaciones sobre problemas de salud derivados de una caída que afectó una prótesis de cadera y sobre una supuesta separación de su esposa, Paola Lavat.
Ante la oleada de especulaciones, Inclán sostuvo una rueda de prensa donde rechazó que atraviese una situación tan grave como la señalada. Aseguró que nunca solicitó ayuda y que la oferta de alojamiento de Cordero fue recibida con gratitud, pero sin que haya necesidad de aceptarla. Con humor, el actor respondió a la invitación: “Y si me voy con alguien, que no sea con él”.
El actor también negó rotundamente la posibilidad de ingresar a La Casa del Actor, aclarando que su situación financiera no justifica tal medida. Aunque evitó profundizar en rumores sobre su vida sentimental o su estado emocional, reiteró que sigue trabajando y que las versiones sobre una crisis extrema no corresponden a su realidad actual.
Con una carrera consolidada y reconocida dentro del entretenimiento mexicano, Rafael Inclán continúa activo en los escenarios y en la pantalla, manteniendo su legado y su presencia en la industria.