Tras la reciente instalación de candelabros y faroles en la estación Hidalgo del Metro de la Ciudad de México, la red se inundó de memes y videos humorísticos que celebraban la nueva ambientación. En medio de este contexto, la creadora de contenido Arianny Tenorio, conocida por su relación con el popular youtuber Luisito Comunica, publicó un video en el que recita un poema mientras luce un vestido de estilo porfirista.
El material, que buscaba rendir homenaje a la estética de finales del siglo XIX y principios del XX, se difundió rápidamente y alcanzó la viralidad en cuestión de horas. Sin embargo, la reacción del público no fue homogénea. Mientras algunos usuarios elogiaron la creatividad y el esfuerzo por contextualizar la remodelación de la estación, una parte significativa de la audiencia criticó a Tenorio por considerarlo una apropiación cultural y una falta de sensibilidad histórica.
Los críticos señalaron que el uso de un vestuario tan cargado de simbolismo político y social, sin una explicación profunda, podía trivializar la compleja historia del Porfiriato, periodo marcado por la desigualdad y la represión. Además, se cuestionó la intención del video, argumentando que la presencia de la influencer en la estación, junto a su vínculo con Luisito Comunica, buscaba más la exposición mediática que un auténtico homenaje cultural.
En respuesta a la polémica, Tenorio emitió un breve comunicado en sus redes sociales, agradeciendo los comentarios y aclarando que su intención era “celebrar la belleza arquitectónica de la estación y generar contenido entretenido”. No obstante, la controversia persiste, y el caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de los creadores de contenido al abordar temáticas históricas.
El episodio también ha puesto de relieve la creciente influencia de las figuras digitales en la percepción pública de los espacios urbanos, demostrando que la interacción entre cultura popular y patrimonio histórico puede generar tanto entusiasmo como controversia.