El diseñador mexicano Mitzy declaró recientemente que la carrera de Thalía "se acabó" cuando la artista dejó de contar con sus diseños, afirmando que ambos estaban "en primer lugar" mientras colaboraban.
La relación profesional entre ambos comenzó a principios de los años noventa, cuando Thalía alcanzaba la mayor proyección televisiva y musical de su vida. Mitzy, reconocido por su trabajo artesanal, confeccionó los vestidos que acompañaron a la cantante en la trilogía de telenovelas Las Marías, sus primeros discos y giras internacionales, convirtiéndose en una pieza clave de su imagen pública.
El vínculo trascendió lo laboral: ambos compartían la misma congregación evangélica y Thalía eligió a Mitzy para diseñar su vestido de boda con Tommy Mottola en el año 2000, rechazando propuestas de marcas como Giorgio Armani o Christian Dior. Este gesto consolidó una amistad basada en la confianza y la lealtad.
Según Mitzy, el quiebre surgió por rumores que circulaban en la prensa de espectáculos, acusándolo de hablar mal de la cantante a sus espaldas. La falta de una conversación directa para aclarar los malentendidos generó desconfianza y, finalmente, la interrupción de su colaboración en vestuarios para giras y eventos.
En la entrevista, el diseñador expresó arrepentimiento por haber permitido que los chismes afectaran una relación que consideraba valiosa, y aseguró que mantiene un afecto intacto por Thalía. Sin embargo, insiste en que la ruptura profesional marcó una etapa distinta en la trayectoria de la artista, reavivando el debate sobre el peso de la imagen y la colaboración creativa en el éxito de las figuras del espectáculo mexicano.