La influencer potosina Paola Márquez fue sepultada el lunes 1 de junio en su natal Huichihuayán, localidad del municipio de Huehuetlán, tras su fallecimiento el 30 de mayo. El funeral reunió a familiares, amigos y residentes que, bajo un clima de duelo y esperanza, rindieron el último adiós a la joven de 30 años, quien contaba con 1.7 millones de seguidores en TikTok.
El cuerpo de Márquez fue trasladado al panteón ejidal después de una misa de cuerpo presente en la iglesia de Huichihuayán. Los asistentes portaron playeras negras con la imagen de la influencer y, antes del sepelio, lanzaron globos blancos al cielo, símbolo de paz y recuerdo. En el cementerio, una banda interpretó “La Yaquesita”, tema popularizado por Valentín Elizalde y favorito de la fallecida, creando una atmósfera que combinó el dolor con la celebración de su vida.
El deceso de Paola Márquez había generado gran expectación mediática desde que fue hallada sin vida en su departamento de la colonia Virreyes, en la capital potosina, el 30 de marzo. En sus últimas publicaciones, la influencer habló sin filtros sobre su lucha contra la depresión y la ansiedad, lo que alimentó la especulación sobre la causa de su muerte. La fiscal general del estado, María Manuela García Cázares, informó que no se encontraron indicios de delito y mantuvo como hipótesis principal el suicidio.
Hércules Márquez Balderas, padre de la tiktoker, compartió en redes sociales uno de los últimos videos publicados por su hija, en el que la joven, en tono vulnerable, describía su batalla interna contra la depresión. Hasta la fecha, la Fiscalía de San Luis Potosí continúa investigando el caso bajo la línea de un posible suicidio.