En una entrevista concedida a InStyle, Jennifer Garner detalló cómo la separación de Ben Affleck en 2015 y el posterior divorcio en 2018 influyeron decisivamente en la trayectoria profesional de la actriz. La madre de tres niños optó por pausar su carrera durante más de un año y medio mientras estaba embarazada, dio a luz y se recuperó, y mantuvo una presencia escasa en el cine durante la infancia de sus hijos.
Garner señaló que, cuando sus hijos eran pequeños, trabajó muy poco y, tras una "gran transformación" familiar, prácticamente dejó de trabajar durante un largo periodo. Aun cuando retomó su actividad, la actriz explicó que selecciona cuidadosamente los proyectos, evitando aquellos que impliquen mudanzas prolongadas fuera de Los Ángeles, donde reside su familia.
Actualmente, la actriz participa en la serie The Five Star Weekend de Peacock y en otros trabajos puntuales, pero sigue priorizando la estabilidad familiar. "Todo se reduce a tu horario; no se trata solo de las actividades escolares de los niños, sino de no trasladar a la familia durante meses por motivos laborales", afirmó.
Garner recordó que, antes de su divorcio, ya había comenzado a disminuir su carga laboral para dedicarse a la crianza. En 2021, frente a la propuesta de su representante de aceptar un proyecto o retirarse temporalmente, decidió aceptar el trabajo para mantenerse activa, aunque siempre bajo la premisa de priorizar a sus hijos.
En conclusión, la actriz mantiene una carrera más selectiva, con un enfoque claro en la crianza compartida de Violet, Fin y Samuel, y en preservar la vida familiar en Los Ángeles, sin disculparse por sus decisiones profesionales, pero agradeciendo el apoyo de su familia.